El suministro de oxígeno como base de la putrefacción
La ventilación es un componente central del sistema de compostaje ACT. Garantiza el suministro continuo de oxígeno a los microorganismos del material en descomposición. La descomposición biológica sólo puede producirse eficazmente en condiciones suficientemente aeróbicas.
El sistema de aireación cumple varias tareas al mismo tiempo. Suministra oxígeno a la hilera, favorece el desarrollo de la temperatura en el proceso de compostaje y garantiza que la humedad y los gases del proceso se eliminen de forma controlada. Por tanto, un suministro de aire uniforme y en función de las necesidades es crucial para un proceso de compostaje estable.
Ventilación de los canales de ventilación
En el sistema ACT, el aire ambiente se introduce en los canales de ventilación mediante ventiladores. Los ventiladores están situados en la cabeza de las hileras, en la pared trasera del sistema.
Según la configuración del sistema, se utiliza un ventilador con una potencia de 0,5 a 1,5 kW. Un ventilador puede servir para varios canales de aireación. El volumen de aire se controla en función de la demanda, de modo que sólo se insufla la cantidad de aire necesaria para el proceso de putrefacción correspondiente.
La demanda de potencia comparativamente baja demuestra que el sistema funciona deliberadamente con volúmenes de aire moderados. Esto mantiene bajo el consumo de potencia y el funcionamiento del sistema energéticamente eficiente.
Durante la puesta en marcha del sistema, la ventilación se adapta a las condiciones marco respectivas junto con el operador. Se tienen en cuenta factores como la composición del material, la altura de la hilera y las condiciones climáticas, para que el sistema de ventilación esté optimizado para el sistema respectivo.
Texto de Jonas Schmidt